Yo Lucho

Sueña como princesa, lucha como guerrera.

Cuando persigues tus sueños, ninguna lucha es más fuerte que ellos

Porque desde pequeñas nos enseñaron a obedecer…


Obedecer a quien? es normal y comprensible que los adultos nos enseñen sus costumbres y normas sociales, pero también es fundamental, que al crecer, podamos reconocer si esas normas nos permiten crecer o, como suele suceder, nos limitan.

Generalmente las creencias y prejuicios de la sociedad nos llevan a dejar de escuchar y obedecer a la voz más importante… la nuestra!

La voz de nuestro verdadero SER de nuestra alma, quien conoce todas las respuestas y nos guiará suavemente, sin forzar, por el camino correcto hacia la evolución, hacia nuestra verdadera misión.

Claro está que esa solo la podemos descubrir nosotras mismas, es una llama interna, una sensación que nos dice esto si, esto no.

El problema es que normalmente estamos tan desconectadas de nosotras, tan condicionadas por la presión social, por el que dirán que ni siquiera notamos que nuestro SER nos habla, a través de emociones, sentimientos.

Incluso de ahí derivan las enfermedades, sin esa falta de comunicación interna, jamás habría enfermedades, estas no son más que el resultado de un cuerpo y alma desatendidos.

Imaginate si hubiéramos tenido la presión de Mulan, la mujer en la casa, buscando un buen esposo al que servir y atender, sin cuestionar.
No, claramente ella no prestó atención y, a pesar de estar completamente sola, y sin apoyo, decidio luchar por sus sueños, proteger a su padre, incluso en contra del mandato social.

La flor que crece en la adversidad es la más hermosa de todas


Lucha por tus sueños, aunque todos a tu alrededor no te apoyen

En nuestro interior sabemos si lo que hacemos nos hará bien o no, pero incluso sabiéndolo, a veces es necesario experimentar eso que no queremos, para poder vivirlo y reconocerlo.


Es como cuando fuimos bebés, debemos caernos para aprender a caminar, pues eso, en la vida muchas veces nos vence el ego, y aun sabiendo que no, vamos y lo hacemos :)Y eso está perfecto, como se supone que aprenderiamos sino experimentamos, puede salir mal, pero puede salir como a Mulan.


Aun recuerdo a mi mama en una de las tantas ocasiones diciendome “es que no quiero que fracases otra vez” yo tomaria con pinzas eso del “fracaso” ya que fracaso es cuando no se obtiene un aprendizaje de la situacion, asi que tengo taaaaaanto aprendizaje 😉


Pero bueno, yo en ese momento le respondí “está muy bien que te preocupes, es tu rol de mamá, ahora deja que no te haga caso y me equivoque sola asi aprendo, ese es mi rol de hija”  y por supuesto que estuvo ahi cuando paso lo que no queríamos y esa relación no funciono, pero ella jamás me dijo “te lo dije” sino que me dijo “que necesitas? en que te puedo ayudar?” ese es su rol.


Así que si nadie a tu alrededor está de acuerdo pero sentis un impulso enorme por hacerlo igual, no lo dudes, que es lo peor que te podría pasar? sumar aprendizaje! y eso no se puede explicar ni transferir, debes vivirlo en carne propia para florecer, aun en la adversidad.



Crecerás como la flor más hermosa cuando hagas crecer los anhelos de tu corazón y dejes de escuchar a cualquier otra voz